Después de más de dieciocho años reparando y restaurando piezas en un taller de Madrid, puedo afirmar que el mercado de relojes segunda mano vive su mejor momento. Cada semana recibo en mi mesa de trabajo modelos que sus nuevos propietarios han adquirido a precios muy por debajo del valor de catálogo, y la inmensa mayoría son auténticas joyas mecánicas con décadas de vida por delante. Pero también veo errores costosos: relojes con esferas repintadas, movimientos sustituidos o cajas pulidas en exceso que han perdido su valor. Precisamente por eso he escrito esta guía completa: para que sepas exactamente qué mirar, dónde comprar y cómo proteger tu inversión cuando te adentres en el apasionante universo de la relojería de ocasión.
En este artículo
- El mercado de relojes de ocasión en España ha crecido un 27 % entre 2023 y 2025 según datos del sector
- Un reloj mecánico revisado puede durar más de 50 años con un mantenimiento cada 4 o 5 años
- Comprar en establecimientos con garantía mínima de 12 meses reduce drásticamente el riesgo de falsificación
- Revisar el número de serie, la corona y el movimiento son los tres pasos imprescindibles antes de cualquier compra
- Marcas como Omega, Tudor y Seiko ofrecen los mejores ratios de calidad-precio en el segmento de 500 a 2 000 euros
- Solicitar siempre la documentación original y el historial de revisiones puede revalorizar la pieza hasta un 30 %
Índice
- Por qué comprar relojes segunda mano
- Dónde comprar relojes de ocasión con garantías
- Qué revisar antes de comprar un reloj usado
- Mejores marcas en el mercado de segunda mano
- Rangos de precio y qué esperar en cada segmento
- Errores frecuentes al comprar relojes usados
- Mantenimiento de un reloj de segunda mano
- Relojes segunda mano como inversión
Por qué comprar relojes segunda mano
La primera pregunta que me hacen siempre es la misma: ¿merece la pena comprar un reloj que ya ha pasado por otra muñeca? Mi respuesta, después de miles de piezas examinadas, es un rotundo sí, siempre que se haga con conocimiento. Un reloj mecánico de calidad no es como un ordenador o un móvil: no se queda obsoleto. Un calibre bien construido puede funcionar con precisión durante generaciones enteras si recibe las revisiones adecuadas.
El primer motivo es económico. La depreciación inicial de un reloj nuevo ronda el 20-35 % en los dos primeros años, dependiendo de la marca y el modelo. Eso significa que puedes acceder a piezas de manufactura suiza o alemana a precios significativamente inferiores. Un Omega Seamaster que en tienda cuesta 5 200 euros puede encontrarse en perfecto estado por 3 200 o 3 500 euros con apenas un par de años de uso. Si te interesa la relojería germana, en nuestra guía de relojes alemanes explico marcas que también ofrecen una excelente relación calidad-precio en el mercado de ocasión.
El segundo motivo es el acceso a modelos descatalogados. Muchas referencias que ya no se fabrican solo pueden conseguirse en el mercado secundario. Piezas como el Rolex Explorer 1016, el Omega Speedmaster con calibre 861 o el Seiko 62MAS original son relojes que solo existen en segunda mano y cuyo valor no deja de crecer año tras año. Para los amantes del reloj vintage, el mercado de ocasión es literalmente la única puerta de entrada.
Por último, está el factor de sostenibilidad. Según la economía circular descrita por la Comisión Europea, reutilizar productos de alta durabilidad reduce el impacto medioambiental de la fabricación. Un reloj mecánico que cambia de propietario no genera residuos electrónicos ni requiere nuevas materias primas, algo especialmente relevante en un sector que utiliza metales preciosos y minerales escasos.

Dónde comprar relojes de ocasión con garantías
El lugar donde compras es tan importante como lo que compras. Tras años asesorando a coleccionistas y compradores novatos, he clasificado los canales en tres niveles de confianza:
Concesionarios y joyerías con programa de certificación propia. Son la opción más segura. Establecimientos especializados en compraventa de relojes usados que revisan cada pieza, la certifican y ofrecen garantía de entre 12 y 24 meses. En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla encontrarás tiendas físicas con décadas de trayectoria. Estas joyerías suelen tener relojeros en plantilla que verifican la autenticidad y el estado del movimiento antes de poner el reloj a la venta.
Plataformas especializadas con sistema de depósito en garantía. Los portales dedicados exclusivamente a relojería de segunda mano ofrecen protección al comprador mediante sistemas de pago seguro. El dinero no se libera al vendedor hasta que el comprador confirma que la pieza es correcta. Es fundamental leer las valoraciones de otros compradores y verificar que el vendedor tiene un historial verificable con al menos 50 transacciones.
Venta entre particulares. Es la opción más arriesgada pero también donde se encuentran los mejores precios. Portales de anuncios generalistas o foros de relojería pueden ofrecer oportunidades, pero exigen un nivel de conocimiento alto. Mi consejo: si compras a un particular, queda siempre en persona, lleva una lupa de relojero y, si es posible, pide examinar el reloj con un abridor de fondos. Nunca transfieras dinero sin haber visto la pieza.
Si buscas opciones más accesibles para empezar tu colección, en nuestra guía de relojes baratos encontrarás alternativas nuevas por menos de 200 euros que también pueden combinarse con piezas de segunda mano para construir una colección variada.
Qué revisar antes de comprar un reloj usado
Esta es la sección más importante de toda la guía. Durante mis años de taller he visto de todo: desde falsificaciones burdas hasta réplicas tan elaboradas que solo un relojero con experiencia puede detectar. Aquí tienes mi protocolo de inspección en diez puntos:
1. Número de serie y referencia. Todo reloj de marca lleva grabado un número de serie único en la caja, generalmente entre las asas o en el fondo. Verifica que coincide con la documentación presentada y que la referencia corresponde al modelo anunciado. En marcas como Rolex, este número permite datar la pieza con precisión.
2. Estado de la esfera. La esfera es el rostro del reloj y cualquier alteración afecta gravemente su valor. Busca signos de repintado: bordes irregulares en los índices, texto con grosor desigual o un acabado demasiado brillante para la antigüedad del modelo. Una esfera original con pátina natural vale más que una restaurada.
3. Corona y tubos. La corona debe enroscar y desenroscar suavemente. Si notas resistencia excesiva o juego lateral, puede indicar desgaste del tubo de corona, una reparación que oscila entre 80 y 300 euros según la marca.
4. Cristal. Identifica si es zafiro, mineral o acrílico. Los arañazos en cristal de zafiro son raros; si los hay, pueden indicar un uso muy intenso. El cristal acrílico es fácil de pulir, pero un cristal mineral arañado requiere sustitución.
5. Caja y acabados. Observa si la caja ha sido pulida en exceso. Un reloj sobrepulido pierde las aristas definidas de fábrica y, con ellas, parte de su valor. Las aristas entre superficies satinadas y pulidas deben estar bien definidas y nítidas.
6. Bisel. En relojes de buceo o con bisel giratorio, comprueba que gira con los clics característicos, sin holgura. Un bisel de cerámica no debería tener marcas; uno de aluminio puede mostrar decoloración natural, lo cual no es un defecto sino parte de su historia.
7. Movimiento. Si es posible, pide ver el movimiento. Comprueba que el calibre corresponde al modelo. Busca signos de oxidación, tornillos dañados o marcas de herramientas mal utilizadas. Un movimiento bien cuidado muestra tornillos impecables y superficies sin arañazos.
8. Estanqueidad. Todo reloj con resistencia al agua debería probarse. Un test de estanqueidad profesional cuesta entre 15 y 30 euros y puede ahorrarte disgustos. Es especialmente importante si planeas usar el reloj en la playa o la piscina.
9. Funcionamiento. Comprueba la precisión durante al menos 24 horas. Un reloj mecánico en buen estado no debería desviarse más de +/- 10 segundos al día. Si lleva complicaciones (cronógrafo, fecha, fases lunares), pruébalas todas.
10. Documentación y accesorios. Caja original, garantía, manuales e historial de revisiones. Un juego completo puede incrementar el valor de la pieza entre un 15 y un 30 % respecto a la misma referencia sin papeles.

Mejores marcas en el mercado de segunda mano
No todas las marcas se comportan igual en el mercado secundario. Algunas mantienen su valor o incluso se revalorizan; otras sufren depreciaciones fuertes. Aquí va mi selección de las marcas que, en mi experiencia, ofrecen mayor satisfacción al comprador de segunda mano:
| Marca | Rango de precio habitual (segunda mano) | Depreciación media | Disponibilidad | Recomendación |
|---|---|---|---|---|
| Rolex | 4 000 – 15 000 € | Baja (5-15 %) | Alta | Inversión segura, gran demanda |
| Omega | 1 500 – 6 000 € | Media (20-30 %) | Muy alta | Excelente relación calidad-precio |
| Tudor | 1 800 – 4 000 € | Media-baja (15-20 %) | Alta | Alternativa accesible a Rolex |
| Seiko (gama alta) | 300 – 2 000 € | Media (25-35 %) | Muy alta | Mejor entrada al mundo mecánico |
| TAG Heuer | 800 – 3 000 € | Alta (30-40 %) | Alta | Buenos precios si no te importa la reventa |
| Longines | 500 – 2 500 € | Alta (30-40 %) | Media | Calibres fiables, diseños atemporales |
| Cartier | 2 500 – 8 000 € | Media (20-25 %) | Media | Gran opción para relojes de vestir |
Para quienes buscan adentrarse en la alta relojería, el mercado de segunda mano permite acceder a marcas como Rolex a precios más razonables. Te recomiendo consultar también nuestra guía específica de relojes Rolex donde analizo las referencias más buscadas y sus cotizaciones actuales.
En el segmento más accesible, marcas españolas como Viceroy ofrecen piezas de segunda mano a precios muy contenidos. Si te interesa esta firma, echa un vistazo a nuestro análisis de Viceroy para hombre.
Rangos de precio y qué esperar en cada segmento
El mercado de relojes segunda mano se puede dividir en cuatro segmentos claros. En cada uno, las expectativas de calidad, movimiento y acabados varían considerablemente:
Menos de 300 euros. Aquí encontrarás cuarzos de marcas reconocidas (Seiko, Casio, Citizen, Tissot de gama baja) y algunos mecánicos japoneses. Son relojes fiables para el día a día, con movimientos que pueden funcionar sin problemas durante décadas. No esperes acabados de lujo, pero sí funcionalidad y durabilidad. Es un segmento ideal para quien empieza a coleccionar.
De 300 a 1 500 euros. El segmento más interesante para el aficionado con criterio. Puedes encontrar Seiko Presage, Hamilton, Tissot PRX, Longines Conquest o incluso algún Oris. Los movimientos suelen ser calibres automáticos probados como el Sellita SW200 o el Miyota 9015, con reservas de marcha de 38 a 80 horas. Si buscas un reloj automático en este rango, nuestra guía de reloj automático te ayudará a entender las diferencias entre calibres.
De 1 500 a 5 000 euros. Territorio de las grandes marcas suizas: Omega, Tudor, TAG Heuer, Longines Heritage, Breitling. Aquí los movimientos son de manufactura o calibres base muy modificados, con acabados superiores. Es el rango donde la relación entre precio pagado y calidad recibida es, en mi opinión, la más favorable del mercado de segunda mano. Si te interesan los relojes suizos en general, te recomiendo nuestra guía de relojes suizos.
Más de 5 000 euros. Alta relojería: Rolex, Patek Philippe, Audemars Piguet, Jaeger-LeCoultre, IWC. Las piezas en este rango suelen mantener o aumentar su valor con el tiempo. La autenticación es crítica y recomiendo encarecidamente comprar solo en establecimientos certificados con garantía escrita.
Errores frecuentes al comprar relojes usados
En mi carrera como relojero he visto repetirse los mismos fallos una y otra vez. Aquí recojo los más habituales para que no caigas en ellos:
Comprar por impulso sin investigar la referencia. Cada modelo tiene decenas de variantes a lo largo de los años. Un Omega Seamaster de 2005 no tiene nada que ver con uno de 2020. Antes de comprar, investiga la referencia exacta, el calibre que debería llevar y los acabados originales de esa generación.
Ignorar el coste de la revisión. Un reloj mecánico que lleva más de cinco años sin revisión necesitará una puesta a punto. Ese coste puede oscilar entre 150 euros para un calibre sencillo y más de 800 euros para un cronógrafo de alta gama. Súmalo siempre al precio de compra para calcular el coste real. La normativa española de garantías en bienes de segunda mano establece un plazo mínimo de un año, así que asegúrate de que el vendedor profesional cumple con esta obligación legal.
Fiarse de fotografías sin ver el reloj en persona. Las fotos pueden ocultar arañazos, decoloraciones o defectos en la esfera. Si compras a distancia, exige fotografías en alta resolución con luz natural, macro del movimiento y vídeo del funcionamiento. Y asegúrate de que existe un período de devolución de al menos 14 días.
No verificar la estanqueidad. He visto demasiados relojes de buceo comprados de segunda mano que se han inundado al primer contacto con el agua. Las juntas tóricas se deterioran con el tiempo y necesitan sustitución periódica. Un test de presión cuesta muy poco y debería ser obligatorio antes de mojar cualquier reloj usado.
Sobrepagar por la caja y los papeles. La documentación original suma valor, pero no debería duplicar el precio del reloj. He visto diferencias de hasta 1 000 euros por un juego completo de caja y papeles en modelos que no lo justifican. Valora los accesorios, pero no pierdas la perspectiva.

Mantenimiento de un reloj de segunda mano
Cuando compras un reloj usado, el mantenimiento pasa a ser tu responsabilidad, y es el factor que determinará si tu compra ha sido una inversión inteligente o un gasto con fecha de caducidad. Como relojero, te doy mis recomendaciones profesionales:
Revisión completa al adquirirlo. A no ser que el vendedor te proporcione documentación de una revisión reciente (menos de dos años), lleva el reloj a un relojero de confianza para una inspección completa. Esta revisión inicial incluye desmontaje, limpieza por ultrasonidos, lubricación, ajuste de precisión y prueba de estanqueidad. Es una inversión de entre 150 y 500 euros que protege tu compra.
Revisiones periódicas cada 4-5 años. Los aceites lubricantes del movimiento se degradan con el tiempo, aumentando la fricción entre los componentes. Un servicio completo cada cuatro o cinco años mantiene la precisión y previene el desgaste prematuro de piezas que pueden ser difíciles o caras de sustituir.
Cambio de juntas cada 2-3 años. Si usas el reloj en contacto con agua, las juntas de estanqueidad deben renovarse con mayor frecuencia. El caucho y la silicona se endurecen y pierden elasticidad, comprometiendo la resistencia al agua. Un cambio de juntas con test de presión cuesta entre 30 y 80 euros.
Cuidado diario. Guarda tu reloj en un lugar seco, alejado de campos magnéticos fuertes (altavoces, móviles, cierres de bolsos). Si es automático y no lo usas a diario, un estuche giratorio de calidad mantiene el movimiento en marcha y evita que los aceites se asienten. Para elegir la correa adecuada, te invito a consultar nuestra guía sobre correas de reloj, donde analizo materiales y compatibilidades.
Si además del reloj mecánico te interesa complementar tu colección con un reloj deportivo para actividades al aire libre, el mercado de segunda mano también ofrece opciones interesantes en ese segmento.
Relojes segunda mano como inversión
Una de las preguntas que más me plantean en los últimos años es si los relojes de segunda mano pueden considerarse una inversión. Mi respuesta es matizada: algunos sí, la mayoría no. Te explico las claves para distinguir unos de otros.
Los relojes que se revalorizan comparten ciertas características: son de marcas con demanda constante (Rolex, Patek Philippe, Audemars Piguet), pertenecen a series limitadas o descatalogadas, están en excelente estado de conservación y cuentan con documentación completa. El Rolex Daytona, por ejemplo, ha experimentado revalorizaciones anuales de entre el 8 y el 15 % en la última década en determinadas referencias.
Sin embargo, la gran mayoría de relojes se deprecian. Un TAG Heuer o un Longines comprado nuevo perderá entre un 30 y un 40 % de su valor en los primeros tres años. Esto no significa que sean malas compras; simplemente no son inversiones financieras. Son objetos para disfrutar que, de paso, conservan mejor su valor que la mayoría de bienes de consumo.
Si tu objetivo es invertir, aplica estos criterios: compra solo modelos con demanda demostrada y creciente, prioriza la condición impecable sobre el precio bajo, conserva toda la documentación, y ten paciencia. La relojería como inversión funciona a medio y largo plazo, no como especulación a corto. Según datos publicados por la Fundación ICO sobre activos alternativos de inversión, los bienes de colección de alta gama han mostrado rendimientos positivos sostenidos en períodos superiores a diez años.
Y recuerda algo que siempre digo a mis clientes: el mejor reloj de segunda mano es aquel que te pones cada mañana con una sonrisa. Si además se revaloriza, perfecto; pero la verdadera rentabilidad de un buen reloj es el placer de llevarlo en la muñeca.
Para recordar
- Exige siempre una garantía mínima de 12 meses cuando compres a un vendedor profesional
- Destina entre 150 y 500 euros para la revisión inicial del movimiento tras la compra
- Verifica el número de serie, la esfera original y la estanqueidad antes de cerrar cualquier operación
- En el rango de 1 500 a 5 000 euros encontrarás la mejor relación calidad-precio del mercado
- Programa revisiones completas cada 4-5 años y cambio de juntas cada 2-3 años si usas el reloj con agua
Preguntas frecuentes
¿Es seguro comprar relojes segunda mano por internet?
Sí, siempre que utilices plataformas especializadas con sistema de pago en depósito y garantía de devolución. Busca vendedores con historial verificado de al menos 50 transacciones y lee las valoraciones de otros compradores. Evita las transferencias bancarias directas a desconocidos y prioriza los métodos de pago con protección al comprador.
¿Cómo puedo saber si un reloj de segunda mano es auténtico?
Revisa el número de serie grabado en la caja y compáralo con la documentación. Examina la calidad de la esfera, los acabados de las agujas y los índices con una lupa de al menos 10 aumentos. En caso de duda, lleva el reloj a un relojero profesional para que abra el fondo y verifique que el calibre corresponde al modelo. Una autenticación profesional cuesta entre 50 y 150 euros y merece cada céntimo.
¿Cuánto cuesta mantener un reloj mecánico de segunda mano?
El mantenimiento periódico de un reloj mecánico oscila entre 150 y 500 euros cada cuatro o cinco años para una revisión completa. A esto hay que sumar el cambio de juntas de estanqueidad cada dos o tres años, que cuesta entre 30 y 80 euros. En total, el coste anual medio de mantenimiento se sitúa entre 40 y 120 euros, dependiendo de la complejidad del movimiento.
¿Qué marcas de relojes mantienen mejor su valor en segunda mano?
Rolex es la marca que mejor conserva su valor, con depreciaciones de apenas el 5-15 % en la mayoría de sus referencias. Le siguen Patek Philippe y Audemars Piguet en el segmento de alta relojería, y Tudor y Omega en el rango medio-alto. Las marcas japonesas como Grand Seiko también están ganando terreno como piezas que mantienen bien su cotización en el mercado secundario.
¿Merece la pena comprar un reloj de segunda mano sin papeles ni caja original?
Sí, puede merecer la pena si el precio refleja esa carencia. La ausencia de documentación original puede suponer un descuento del 15 al 30 % respecto a la misma referencia con juego completo. Lo importante es que el reloj sea auténtico y funcione correctamente. Eso sí, ten en cuenta que al revenderlo también obtendrás un precio menor.
¿Dónde puedo hacer revisar un reloj de segunda mano en España?
Busca talleres independientes con relojeros certificados o acude al servicio técnico oficial de la marca. En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao existen talleres con décadas de experiencia en relojería mecánica. Pide siempre presupuesto previo por escrito y asegúrate de que el relojero tiene experiencia con tu marca y calibre concretos.
Relojero y periodista especializado en relojería con 18 años de experiencia. Antiguo horloger en un taller madrileño de prestigio, Carlos colabora con revistas especializadas desde 2008. Coleccionista de Seiko vintage, analiza cada reloj con el ojo crítico de quien los ha desmontado y remontado miles de veces.
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