Reloj magnetizado: por qué pasa y cómo se soluciona

Un reloj mecánico que de repente adelanta dos o tres minutos al día sin explicación aparente: esa es la señal más habitual de que el movimiento se ha magnetizado. El problema afecta a calibres automáticos y manuales por igual, y la buena noticia es que se corrige en menos de treinta segundos con la herramienta adecuada. Lo que pocos saben es por qué ocurre con tanta frecuencia hoy en día, qué objetos cotidianos lo provocan y cuándo conviene recurrir a un relojero en lugar de actuar por cuenta propia.

En este artículo

  • Un reloj magnetizado puede adelantar entre 30 segundos y varios minutos al día, dependiendo del grado de exposición
  • Los objetos más peligrosos para tu reloj son los altavoces de móvil, cierres magnéticos de bolsos y tablets con funda Smart Cover
  • Un desmagnetizador básico cuesta entre 10 y 25 euros y resuelve el problema en casa en menos de un minuto
  • Las normas ISO 764 y NIHS 90-10 exigen resistencia a campos de 4 800 A/m (60 gauss) para relojes antimagnéticos
  • Calibres con espiral de silicio como el Rolex Syloxi o el Omega Co-Axial son prácticamente inmunes al magnetismo
  • Desmagnetizar correctamente no daña el movimiento; lo que sí lo daña es dejarlo magnetizado durante meses

Qué es el magnetismo y por qué afecta al reloj

El corazón de un reloj mecánico es el volante y su espiral reguladora, una pieza de aleación metálica enrollada en forma de caracol que oscila entre 21 600 y 36 000 veces por hora. Cuando esa espiral se expone a un campo magnético, sus espiras se adhieren entre sí parcialmente. El resultado es que la longitud efectiva del muelle se acorta, las oscilaciones se aceleran y el reloj adelanta.

Para entenderlo con una analogía sencilla: imagina un péndulo de columna al que alguien acortase la cuerda. Cuanto más corta, más rápido oscila. Eso mismo le ocurre a la espiral cuando el magnetismo hace que dos o tres de sus espiras se peguen. A diferencia de un golpe o una avería mecánica, la magnetización no rompe nada: simplemente altera el comportamiento del metal, y se corrige devolviendo el material a su estado neutro.

El fenómeno es tan antiguo como la relojería mecánica, pero se ha vuelto mucho más frecuente en las últimas dos décadas. La razón es obvia: vivimos rodeados de imanes. Desde los altavoces del teléfono móvil hasta los cierres de las fundas de tabletas, pasando por los bolsos con cierre magnético y los electrodomésticos de inducción. Un reloj mecánico de los años setenta se exponía a muchos menos campos magnéticos que cualquier reloj de hoy.

Como explica la norma ISO 764, un reloj se considera antimagnético cuando es capaz de funcionar con una desviación inferior a 30 segundos al día tras ser expuesto a un campo de 4 800 A/m (equivalente a unos 60 gauss). Por encima de ese umbral, la mayoría de calibres sin protección especial empiezan a mostrar anomalías.

Un desmagnetizador eléctrico de mesa resuelve el problema en menos de treinta segundos y cuesta entre 10 y 25 euros
Un desmagnetizador eléctrico de mesa resuelve el problema en menos de treinta segundos y cuesta entre 10 y 25 euros

Fuentes de magnetismo en tu vida diaria

Uno de los errores más comunes es pensar que solo los imanes industriales o los altavoces de gran tamaño pueden magnetizar un reloj. La realidad es que objetos muy habituales generan campos magnéticos suficientes para afectar a la espiral de un calibre mecánico. He elaborado esta lista basándome en mediciones que he tomado con un gaussímetro a lo largo de los años en el taller:

  • Teléfono móvil: los altavoces y el motor de vibración generan entre 20 y 200 gauss a contacto directo. Dejar el reloj encima del móvil durante la noche es una de las causas más frecuentes.
  • Funda magnética de tablet o portátil: los imanes de las Smart Cover pueden alcanzar 300-500 gauss en la zona del cierre.
  • Cierre de bolso o maletín: los cierres de tipo snap magnético oscilan entre 100 y 400 gauss.
  • Placa de inducción: genera campos electromagnéticos intensos; aunque suelen afectar menos porque la exposición es breve, colocar la muñeca sobre una zona activa es arriesgado.
  • Ordenador portátil: la zona de los altavoces y el cierre magnético de la pantalla emiten campos de 50-150 gauss.
  • Imanes decorativos de nevera: parecen inofensivos, pero un imán de neodimio pequeño puede generar más de 1 000 gauss en su superficie.
  • Bolsos y carteras con cierre magnético: guardar el reloj dentro del bolso junto a estos cierres es un clásico en la consulta de relojería.
  • Máquinas de resonancia magnética: evidentemente, hay que retirar cualquier reloj antes de una resonancia. El campo es de 15 000 gauss o más.

Pensemos en el gesto más inocente: apoyar la muñeca sobre el escritorio mientras se usa el ratón del ordenador, con el móvil justo debajo. En esa posición, el reloj puede estar a menos de dos centímetros del altavoz del teléfono durante horas. Y a esa distancia, un campo de 50-80 gauss es más que suficiente para magnetizar un calibre estándar.

Síntomas de un reloj magnetizado

La señal más clara y casi universal es que el reloj adelanta de forma notable. No hablamos de los típicos +5 o -3 segundos diarios que son normales en un calibre mecánico (si tienes dudas sobre qué margen es aceptable, puedes consultar mi artículo sobre por qué un reloj se adelanta o atrasa). Hablamos de desviaciones que van desde los 30 segundos hasta varios minutos al día, a veces incluso más de cinco minutos.

Otros síntomas menos evidentes pero igualmente reveladores:

  • El reloj se para de forma intermitente y arranca de nuevo al mover la muñeca, como si la reserva de marcha fuese muy baja. En realidad, las espiras pegadas bloquean momentáneamente el volante.
  • La precisión cambia según la posición: si el reloj marca una desviación muy diferente boca arriba que con la corona hacia abajo, la espiral puede estar parcialmente adherida.
  • La reserva de marcha parece haberse reducido: el reloj se para antes de lo esperado porque la oscilación acelerada consume la energía del muelle real más rápido. Si quieres entender mejor cómo funciona este mecanismo, te recomiendo la guía sobre reserva de marcha.

Un matiz importante: un reloj de cuarzo también puede magnetizarse, pero las consecuencias son distintas. En un cuarzo, el magnetismo puede afectar al motor paso a paso, haciendo que las agujas se muevan de forma errática o que el segundero salte dos índices de golpe. El efecto suele desaparecer al alejarse de la fuente magnética, aunque en casos extremos el magnetismo residual persiste.

Cómo comprobar si tu reloj está magnetizado

Existen tres métodos ordenados de menor a mayor fiabilidad:

1. Prueba con brújula analógica

Coloca una brújula pequeña sobre una superficie estable y acerca el reloj lentamente. Si la aguja de la brújula se desvía al aproximar el reloj a menos de 5 centímetros, hay magnetización. Cuanto mayor sea la desviación y más lejos empiece a notarse, más intenso es el problema. Este método es gratuito, rápido y sorprendentemente fiable.

2. Aplicación de móvil con sensor magnético

La mayoría de los teléfonos inteligentes incorporan un magnetómetro. Existen aplicaciones gratuitas que muestran la lectura en microteslas (μT). Pon el teléfono sobre la mesa, anota la lectura base y acerca el reloj. Un aumento superior a 20-30 μT indica magnetización significativa. El resultado es orientativo porque el propio teléfono emite campo, pero sirve como primera comprobación.

Dejar el reloj sobre el móvil durante la noche es una de las causas más frecuentes de magnetización accidental
Dejar el reloj sobre el móvil durante la noche es una de las causas más frecuentes de magnetización accidental

3. Cronocomparador (timegrapher)

Es la herramienta profesional. Un cronocomparador mide la marcha del reloj en segundos por día, la amplitud del volante y el error de ritmo. Un calibre sano sin certificación COSC debería estar entre -15 y +25 s/día. Si el aparato muestra +60 s/día o más, la magnetización es casi segura. Además, en un reloj magnetizado es habitual que la línea del cronocomparador aparezca irregular o escalonada, reflejando las espiras que se pegan y se sueltan.

Mi recomendación: si no tienes brújula ni cronocomparador, haz la prueba más sencilla de todas. Pon el reloj en hora con un reloj atómico en línea y revisa la desviación a las 24 horas. Si adelanta más de 30 segundos, desmagnetiza antes de buscar otras causas.

Desmagnetizar un reloj paso a paso

La operación es sencilla, segura y no requiere abrir el reloj. Solo necesitas un desmagnetizador, un aparato que genera un campo magnético alterno decreciente que devuelve las moléculas del metal a su orientación aleatoria original.

Método profesional: desmagnetizador eléctrico

  1. Coloca el desmagnetizador sobre una superficie plana, lejos de otros relojes u objetos metálicos sensibles.
  2. Enciéndelo y espera un par de segundos a que se estabilice.
  3. Coloca el reloj sobre la superficie del desmagnetizador. No hace falta retirarlo de la correa.
  4. Desliza el reloj lentamente en un movimiento circular o en forma de ocho durante 5-10 segundos.
  5. Aleja el reloj lentamente del aparato, sin apagarlo primero. El alejamiento progresivo es fundamental: si retiras el reloj de golpe, podrías volver a magnetizarlo parcialmente.
  6. Apaga el desmagnetizador solo cuando el reloj esté a más de 30 centímetros.
  7. Comprueba el resultado con la brújula o la aplicación. Si la aguja aún se desvía, repite el proceso.

Desmagnetizar no daña el reloj en absoluto. He desmagnetizado cientos de relojes a lo largo de mi carrera y nunca he visto un efecto negativo. De hecho, como se comenta en foros especializados como Relojes Especiales, incluso desmagnetizar un reloj que no está magnetizado es completamente inocuo.

Método casero: desmagnetizador improvisado

Si no tienes un desmagnetizador, puedes usar un borrador de cintas de casete (si aún conservas uno) o un desmagnetizador de pantallas CRT. El principio es el mismo: un electroimán de corriente alterna. Sin embargo, debo ser claro: un desmagnetizador de relojes cuesta entre 10 y 25 euros y es mucho más seguro y eficaz que cualquier solución improvisada. Es una inversión que se amortiza con el primer uso si eres aficionado a la relojería mecánica.

Lo que nunca debes hacer es intentar desmagnetizar un reloj con un imán permanente. Algunas guías en internet sugieren pasar un imán de neodimio alrededor del reloj. Esto es contraproducente: un imán permanente genera un campo constante, no alterno, y lo único que conseguirás es remagnetizar el reloj en otra dirección.

Relojes antimagnéticos: tecnologías y calibres

La industria relojera ha abordado el problema del magnetismo desde tres enfoques diferentes, cada uno con sus ventajas y limitaciones:

Jaula de Faraday interna

Es la solución clásica, empleada por marcas como IWC en su línea de relojes para pilotos o por Rolex en el Milgauss original de 1956. Consiste en rodear el movimiento con una carcasa interior de hierro dulce que desvía las líneas del campo magnético. La desventaja es que añade grosor y peso al reloj, y normalmente impide usar un fondo transparente.

Materiales amagnéticos en el escape

El enfoque moderno. En lugar de blindar todo el movimiento, se fabrican las piezas más sensibles, la espiral y el áncora, con materiales que no reaccionan al magnetismo. La revolución llegó con la espiral de silicio, adoptada por Rolex (Syloxi), Patek Philippe (Spiromax), Swatch Group (Nivachron) y Omega con su tecnología Co-Axial Master Chronometer.

Omega merece mención especial: su certificación Master Chronometer, validada por el instituto federal suizo METAS, exige que el reloj funcione con normalidad tras ser expuesto a un campo de 15 000 gauss, es decir, 250 veces el mínimo de la norma ISO 764. Para quienes quieran profundizar en cómo se mide la precisión de estos calibres, resulta útil entender qué garantiza la certificación COSC y dónde queda frente a pruebas como METAS.

Movimientos de cuarzo

Los relojes de cuarzo son inherentemente más resistentes al magnetismo porque su regulador es un cristal piezoeléctrico, no una espiral metálica. Aun así, campos muy intensos pueden afectar al motor paso a paso. Seiko explica en su web de soporte que sus relojes de cuarzo recuperan la marcha normal una vez alejados del campo, mientras que en un mecánico el magnetismo residual permanece.

La espiral reguladora es la pieza más sensible al magnetismo: cuando sus espiras se adhieren, el reloj adelanta de forma notable
La espiral reguladora es la pieza más sensible al magnetismo: cuando sus espiras se adhieren, el reloj adelanta de forma notable

Prevención: cómo proteger tu reloj del magnetismo

Evitar al cien por cien la exposición magnética es imposible en la vida moderna, pero unas pocas precauciones reducen drásticamente el riesgo:

  • No dejes el reloj sobre el móvil. Es el consejo número uno. Al llegar a casa, coloca el reloj en su caja o soporte, a más de 10 centímetros de cualquier dispositivo electrónico.
  • Cuidado con los cierres magnéticos. Si tu cartera, bolso o funda de tablet tiene cierre de imán, no guardes el reloj dentro ni lo apoyes encima.
  • Aléjate de la placa de inducción. Cuando cocines, retira el reloj o asegúrate de que la muñeca no se acerca a la zona activa de la placa.
  • Guarda el reloj en una caja con separación. Si tienes varios relojes, no los apiles. Una buena caja con compartimentos individuales evita que un reloj magnetizado contagie al vecino.
  • Considera un reloj con espiral de silicio si tu estilo de vida te expone a campos magnéticos frecuentes. La diferencia de precio respecto a un calibre con espiral Nivarox clásica se ha reducido mucho en los últimos años.

Un detalle que a menudo se pasa por alto: el propio cierre magnético de algunas correas de reloj puede magnetizar el calibre. Si tu correa de malla milanesa tiene un cierre de imán, verifica periódicamente si el reloj se ha magnetizado, sobre todo si notas que empieza a adelantar. Para los relojes automáticos que se guardan con rotor, conocer cómo funciona el mecanismo del rotor te ayudará a entender por qué ciertas posiciones de reposo agravan el problema.

Comparativa de soluciones para desmagnetizar

Método Coste aproximado Eficacia Riesgo para el reloj Indicado para
Desmagnetizador eléctrico de mesa 10-25 € Alta (elimina >95 % del magnetismo residual) Ninguno Aficionados y coleccionistas
Desmagnetizador profesional de relojero 50-150 € (o incluido en revisión) Muy alta Ninguno Talleres y relojeros profesionales
Servicio en relojería (sin revisión completa) 15-30 € Muy alta Ninguno Quien prefiere no comprar herramientas
Borrador de cintas de casete 5-15 € (segunda mano) Media-alta Bajo Solución de emergencia
Imán permanente de neodimio 3-8 € Muy baja (puede empeorar) Alto (remagnetización) No recomendado

Como se ve en la tabla, la inversión en un desmagnetizador de mesa es mínima y la relación coste-beneficio es imbatible. Para quienes tengan un solo reloj mecánico y prefieran no acumular herramientas, la opción de acudir a un relojero es rápida: el proceso lleva menos de un minuto y la mayoría de talleres no cobran más de 20-25 euros por el servicio aislado.

Si tu reloj ha perdido precisión y no estás seguro de si el problema es magnetismo o un desgaste mecánico que requiere revisión completa, puede ser útil repasar cómo dar cuerda correctamente a un reloj manual y comprobar que el muelle real está en buen estado antes de descartarlo como causa.

Para recordar

  • Si tu reloj mecánico adelanta más de 30 segundos al día de forma repentina, sospecha de magnetización antes que de avería
  • Compra un desmagnetizador eléctrico de mesa por 10-25 euros: es la herramienta más rentable para cualquier aficionado
  • Al desmagnetizar, aleja el reloj lentamente del aparato antes de apagarlo; retirarlo de golpe puede remagnetizarlo
  • Nunca dejes el reloj sobre el teléfono móvil durante la noche: mantén al menos 10 cm de distancia
  • Si buscas un reloj resistente al magnetismo, prioriza calibres con espiral de silicio o certificación a 15 000 gauss

Preguntas frecuentes


¿Cómo desmagnetizar un reloj en casa?

Para desmagnetizar un reloj en casa necesitas un desmagnetizador eléctrico de mesa, que cuesta entre 10 y 25 euros. Enciéndelo, coloca el reloj encima, deslízalo en círculos durante 5-10 segundos y aléjalo lentamente sin apagar el aparato. Solo apaga cuando el reloj esté a más de 30 centímetros. Puedes verificar el resultado acercando una brújula: si la aguja ya no se desvía, la operación ha sido exitosa.


¿Cómo saber si mi reloj está magnetizado?

La forma más sencilla es acercar una brújula al reloj: si la aguja se desvía a menos de 5 centímetros, hay magnetización. También puedes usar una aplicación de magnetómetro en el móvil o, de forma práctica, comprobar si el reloj adelanta más de 30 segundos al día de repente. Un cronocomparador profesional da el diagnóstico más preciso.


¿Desmagnetizar un reloj puede dañar el movimiento?

No. Desmagnetizar un reloj con un desmagnetizador adecuado es un proceso completamente seguro e inocuo. No afecta a la lubricación, a los rubíes ni a ningún componente del calibre. Incluso desmagnetizar un reloj que no está magnetizado es inofensivo. Lo que sí puede causar daños es dejar un reloj magnetizado durante meses, ya que las espiras adheridas generan un desgaste desigual.


¿Un reloj de cuarzo se puede magnetizar?

Sí, aunque las consecuencias son menos graves. En un reloj de cuarzo, el magnetismo puede afectar al motor paso a paso, provocando que el segundero salte de forma irregular. Normalmente el efecto desaparece al alejar el reloj de la fuente magnética, pero en casos de exposición prolongada puede quedar magnetismo residual que requiera desmagnetización.


¿Qué relojes son inmunes al magnetismo?

Ningún reloj es 100 % inmune, pero los calibres con espiral de silicio resisten campos muy superiores a los cotidianos. Los modelos con certificación Master Chronometer de Omega soportan 15 000 gauss. El Rolex Milgauss aguanta 1 000 gauss gracias a su jaula de Faraday interna. Para la mayoría de situaciones diarias, un reloj con espiral de silicio es prácticamente inmune.


¿Se puede hacer un desmagnetizador casero?

Técnicamente sí: se puede construir enrollando cable de cobre alrededor de un núcleo de hierro y conectándolo a corriente alterna. Sin embargo, no lo recomiendo. El riesgo de electrocución y de generar un campo irregular que empeore la magnetización es alto. Un desmagnetizador comercial cuesta menos de 25 euros y es mucho más seguro y fiable.


Carlos Mendoza Ruiz
Carlos Mendoza Ruiz

Relojero y periodista especializado en relojería con 18 años de experiencia. Antiguo horloger en un taller madrileño de prestigio, Carlos colabora con revistas especializadas desde 2008. Coleccionista de Seiko vintage, analiza cada reloj con el ojo crítico de quien los ha desmontado y remontado miles de veces.