En este artículo
- El Omega Speedmaster Moonwatch Professional monta el calibre Co-Axial Master Chronometer 3861, con certificación METAS
- Precios de entrada en la colección desde aproximadamente 6.300 euros para el Moonwatch con correa de piel
- La reserva de marcha del calibre 3861 alcanza las 50 horas, frente a las 48 del antiguo 1861
- El cristal Hesalite original sigue siendo la opción preferida por coleccionistas frente al zafiro con tratamiento antirreflejos
- En el mercado secundario, un Speedmaster profesional en buen estado se encuentra desde 4.200 euros en Chrono24
- La colección abarca más de 12 subfamilias, desde el Moonwatch hasta el Super Racing y el Chrono Chime
Índice
- Historia del Omega Speedmaster: del circuito a la Luna
- Calibres y movimientos: la evolución mecánica del Speedmaster
- Colección actual 2026: todas las subfamilias
- Mejores modelos recomendados según tu presupuesto
- Omega Speedmaster frente a la competencia directa
- Guía para comprar tu primer Omega Speedmaster
- Mantenimiento y cuidados esenciales
- Inversión y revalorización: ¿merece la pena?
- Preguntas frecuentes sobre el Omega Speedmaster
Llevo dieciocho años rodeado de relojes, desmontando calibres en el taller y escribiendo sobre las piezas que me apasionan. Y si hay un cronógrafo que me ha acompañado durante toda mi carrera, ese es el Omega Speedmaster. Lo he llevado en la muñeca mientras redactaba mis primeros artículos para revistas especializadas, lo he examinado con lupa sobre la mesa de trabajo y he visto cómo generaciones de aficionados caían rendidos ante su combinación única de historia, rendimiento y diseño. En esta guía voy a compartir contigo todo lo que necesitas saber sobre esta referencia imprescindible de la relojería, desde sus orígenes en los circuitos de velocidad hasta los modelos más destacados que puedes comprar en 2026.
Historia del Omega Speedmaster: del circuito a la Luna
La historia del Omega Speedmaster comienza en 1957, cuando Omega presentó la referencia CK 2915 dentro de su llamada «trilogía profesional», junto con el Seamaster 300 y el Railmaster. Aquel primer Speedmaster estaba pensado para pilotos de carreras y deportistas que necesitaban un cronógrafo fiable, legible y robusto. Su escala taquimétrica grabada en el bisel era una herramienta de trabajo real, no un mero adorno decorativo.
El punto de inflexión llegó en 1965, cuando la NASA seleccionó el Speedmaster referencia ST 105.003 como el cronógrafo oficial para todas las misiones espaciales tripuladas. Tras someter a varios candidatos a pruebas extremas de temperatura, vibración, aceleración y vacío, solo el Speedmaster superó todas las fases. Aquel proceso de selección, que incluyó marcas como Rolex y Longines, es uno de los episodios más documentados en la historia de la relojería.

El 20 de julio de 1969, el astronauta Buzz Aldrin pisó la superficie lunar con un Speedmaster en la muñeca, consagrando para siempre al reloj como el «Moonwatch». Desde entonces, el Omega Speedmaster ha participado en las seis misiones Apollo que aterrizaron en la Luna y jugó un papel crucial en el Apollo 13, cuando los astronautas utilizaron su cronógrafo para cronometrar manualmente la reentrada en la atmósfera tras la avería del ordenador de a bordo. Esos catorce segundos de encendido del motor, medidos con un Speedmaster, salvaron tres vidas.
A lo largo de las décadas, Omega ha ido actualizando el Speedmaster sin traicionar su esencia. Desde los calibres manuales 321 y 861 hasta los modernos Co-Axial, cada generación ha respetado el ADN original: esfera negra, agujas luminiscentes, tres subesferas y bisel taquimétrico. Es esa coherencia lo que convierte al Omega Speedmaster en un reloj que puedes comprar hoy sabiendo que conecta directamente con más de seis décadas de historia genuina.
Calibres y movimientos: la evolución mecánica del Speedmaster
Uno de los aspectos que más me fascinan como relojero es la evolución de los calibres que han dado vida al Speedmaster. El recorrido técnico de este cronógrafo es una lección magistral sobre cómo mejorar sin destruir lo que funciona.
El calibre 321 fue el motor original, un movimiento con rueda de pilares basado en el Lémania 2310. Es el calibre que viajó a la Luna y hoy está considerado uno de los cronógrafos más elegantes jamás construidos. Omega lo reeditó en 2019 con técnicas modernas de fabricación, manteniendo la arquitectura del original. Las referencias que montan el calibre 321 reeditado se mueven actualmente por encima de los 14.000 euros.
El calibre 861, introducido en 1968, sustituyó al 321 por razones de coste y eficiencia productiva. Utilizaba una leva en lugar de rueda de pilares, lo que simplificaba la fabricación sin sacrificar fiabilidad. Su sucesor, el 1861, incorporó mejoras menores y fue durante décadas el motor del Moonwatch profesional.
La verdadera revolución llegó con el calibre 3861, presentado en 2021. Este movimiento incorpora el escape Co-Axial de George Daniels y la certificación Master Chronometer de METAS, que garantiza resistencia a campos magnéticos de hasta 15.000 gauss, precisión de entre 0 y +5 segundos al día y resistencia al agua verificada de forma independiente. La reserva de marcha subió a 50 horas, y el acabado del movimiento, con puentes arabescados de Ginebra, es visiblemente superior.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Reserva de marcha | Certificación | Período de uso |
|---|---|---|---|---|---|
| 321 | Carga manual, rueda de pilares | 21.600 alt/h | 44 horas | Cronómetro | 1957-1968 / 2019-presente (reedición) |
| 861 / 1861 | Carga manual, leva | 21.600 alt/h | 48 horas | Ninguna | 1968-2021 |
| 3861 | Carga manual, Co-Axial | 21.600 alt/h | 50 horas | Master Chronometer (METAS) | 2021-presente |
| 9900 | Automático, Co-Axial | 25.200 alt/h | 60 horas | Master Chronometer (METAS) | 2016-presente |
| 9920 | Automático, Co-Axial | 25.200 alt/h | 60 horas | Master Chronometer (METAS) | 2022-presente |
Para mí, el salto al calibre 3861 es lo mejor que le ha pasado al Moonwatch en medio siglo. Mantienes la experiencia de dar cuerda manualmente cada mañana, ese ritual que conecta al propietario con el reloj, pero con una precisión y una resistencia magnética que el antiguo 1861 no podía ofrecer. Si estás dudando entre un modelo con calibre 1861 de segunda mano y uno nuevo con 3861, mi recomendación es clara: invierte en el calibre moderno.
Colección actual 2026: todas las subfamilias
La colección Omega Speedmaster en 2026 es considerablemente más amplia de lo que muchos aficionados imaginan. Cuando hablamos de Speedmaster, la mayoría piensa exclusivamente en el Moonwatch, pero la realidad es que Omega ha desarrollado toda una constelación de subfamilias que atienden a gustos y necesidades muy diferentes.
El Moonwatch Professional sigue siendo el corazón de la colección. Disponible en acero con cristal Hesalite o zafiro, con brazalete, correa de piel o correa de nailon, es el heredero directo del reloj que fue a la Luna. Su caja de 42 mm con asas retorcidas, su bisel de aluminio anodizado negro y su esfera negra mate con tres subesferas componen un diseño que se ha mantenido prácticamente intacto durante décadas. Los precios arrancan en torno a los 6.300 euros para la versión con correa.

La subfamilia Moonwatch 321 recupera el calibre original con rueda de pilares. Estas piezas se producen en series más limitadas y representan la opción más purista del catálogo. Con acabados más refinados y un posicionamiento claramente superior, su precio se sitúa por encima de los 14.000 euros.
El Speedmaster ’57 rinde homenaje al modelo original de 1957 con una estética algo más clásica y elegante. Su caja de 40,5 mm resulta más contenida y versátil para muñecas medianas, y monta calibres automáticos Co-Axial Master Chronometer. Es una opción excelente para quien busca un Speedmaster menos deportivo y más polivalente, ideal para llevar tanto con vaqueros como con traje.
La línea Super Racing, introducida en 2023, incorporó el revolucionario sistema Spirate, un espiral de silicio con regulador integrado que permite ajustar la precisión del reloj a un nivel sin precedentes en un movimiento mecánico de serie. Los modelos Super Racing presumen de una precisión de 0/+2 segundos al día, algo extraordinario para un reloj de producción.
No puedo dejar de mencionar el Speedmaster Chrono Chime, presentado en 2023 como la complicación más ambiciosa jamás creada por Omega. Combina un cronógrafo rattrapante con una repetición de minutos que «canta» los tiempos cronometrados. Es una declaración de intenciones que sitúa a Omega en la alta relojería complicada, con un precio que supera los 400.000 euros.
Otras subfamilias activas incluyen el Speedmaster Racing, con bisel de cerámica y escala taquimétrica en relieve; el Speedmaster 38, con diámetro más reducido y pensado para muñecas más finas; y diversas ediciones conmemorativas que Omega lanza periódicamente para celebrar hitos de la colección. Si te interesan los cronógrafos de otras marcas para comparar, te recomiendo echar un vistazo a la guía del Rolex Submariner, otro icono de la relojería deportiva de lujo.
Mejores modelos recomendados según tu presupuesto
Tras años probando, vendiendo y reparando Speedmasters, he llegado a conclusiones bastante claras sobre qué modelos ofrecen la mejor relación entre calidad, experiencia de uso y valor a largo plazo. Voy a organizar mis recomendaciones por franja de precio para que puedas orientarte rápidamente.
Hasta 5.000 euros: mercado secundario
Si tu presupuesto está por debajo del precio de catálogo actual, el mercado de segunda mano es tu mejor aliado. Un Speedmaster Professional con calibre 1861, referencia 311.30.42.30.01.005, puede encontrarse en Chrono24 desde aproximadamente 4.200 euros en buen estado. Es un reloj extraordinario, con el mismo ADN lunar, y el calibre 1861 es un movimiento probado durante décadas. Asegúrate de verificar la autenticidad y pedir las tarjetas de garantía originales.
De 6.000 a 8.000 euros: el Moonwatch esencial
En esta franja se encuentra el Moonwatch Professional 310.30.42.50.01.001 con cristal Hesalite y calibre 3861. Es, en mi opinión, el Speedmaster definitivo para la inmensa mayoría de los aficionados. El Hesalite tiene ese brillo cálido y ligeramente abombado que le da al reloj su carácter inconfundible. Precio aproximado de salida: 6.300 euros con correa, 6.900 euros con brazalete de acero.
Si prefieres el cristal de zafiro con fondo de caja transparente para admirar el calibre 3861, la referencia 310.30.42.50.01.002 es la elección correcta. El sobreprecio respecto al Hesalite ronda los 600-800 euros y merece la pena si valoras poder ver el movimiento. Para quienes disfrutan de la relojería a un nivel más asequible, la guía del Tissot PRX ofrece alternativas mecánicas muy interesantes.
De 8.000 a 15.000 euros: territorio premium
Aquí entran las versiones en oro Sedna combinado con acero, los modelos con brazalete de titanio y las ediciones especiales más buscadas. El Speedmaster ’57 en acero con esfera azul es una pieza especialmente atractiva en esta franja, con un diámetro de 40,5 mm que resulta muy cómodo y elegante. También encuentras aquí los modelos Super Racing con sistema Spirate, que representan la punta de lanza tecnológica de la colección.
Por encima de 15.000 euros: lujo y exclusividad
Las referencias con calibre 321 reeditado, los modelos en oro macizo y las ediciones muy limitadas ocupan este segmento. El Moonwatch 321 en acero con fondo de caja en oro y cristal de zafiro es una de las piezas más deseadas del catálogo actual. Si buscas un Speedmaster para colección seria, esta es la categoría donde debes mirar.
Omega Speedmaster frente a la competencia directa
Una de las preguntas que más me hacen es cómo se compara el Omega Speedmaster con otros cronógrafos de su rango de precio. Voy a ser directo y honesto, como siempre intento ser en mis artículos.
| Modelo | Calibre | Diámetro | Resistencia agua | Precio aprox. 2026 | Punto fuerte |
|---|---|---|---|---|---|
| Omega Speedmaster Moonwatch | 3861 (manual) | 42 mm | 50 m | Desde 6.300 € | Historia, certificación METAS |
| Rolex Daytona | 4131 (automático) | 40 mm | 100 m | Desde 15.100 € | Valor de reventa, exclusividad |
| TAG Heuer Carrera | TH20-00 (automático) | 39-44 mm | 100 m | Desde 5.800 € | Versatilidad, diseño moderno |
| Breitling Navitimer | B01 (automático) | 41-43 mm | 30 m | Desde 8.400 € | Estética aviación, manufactura |
| Zenith Chronomaster Sport | El Primero 3600 (automático) | 41 mm | 100 m | Desde 9.200 € | Precisión 1/10 seg, alta frecuencia |
Frente al Rolex Daytona, el Speedmaster gana en accesibilidad de precio, disponibilidad en tienda y profundidad histórica documentada. Ningún otro cronógrafo puede presumir de haber ido a la Luna, y eso no es marketing: es historia verificable. El Daytona, sin embargo, ofrece mejor resistencia al agua y un valor de reventa superior en el mercado secundario.
Comparado con el TAG Heuer Carrera, el Speedmaster se posiciona un escalón por encima en prestigio y calidad percibida, aunque el Carrera ha mejorado enormemente con sus calibres de manufactura. Si tu presupuesto es ajustado, el Carrera es un competidor serio que no deberías descartar.
El Zenith Chronomaster Sport con su calibre El Primero a 36.000 alternancias por hora es técnicamente impresionante, capaz de medir décimas de segundo. Sin embargo, carece del aura cultural del Speedmaster. En relojería, la historia importa tanto como la ingeniería, y en ese terreno el Omega Speedmaster es prácticamente imbatible.
Si estás valorando también relojes deportivos de gran resistencia a un precio muy diferente, la guía del Casio G-Shock puede ayudarte a explorar esa gama.
Guía para comprar tu primer Omega Speedmaster
Comprar un Omega Speedmaster debería ser una experiencia emocionante, no estresante. Después de haber asesorado a decenas de personas en la compra de su primer Speedmaster, estos son los puntos clave que siempre repito.
Distribuidor oficial vs. mercado secundario
Comprar en un distribuidor autorizado de Omega te garantiza la autenticidad de la pieza, la garantía internacional de 5 años y la tranquilidad de saber que el reloj no ha sido manipulado. En España, la red de distribuidores es amplia y puedes consultar los puntos de venta en la web oficial de Omega. A diferencia del Rolex Daytona, el Speedmaster no sufre listas de espera en la mayoría de referencias, lo que significa que puedes entrar en una tienda y salir con tu reloj el mismo día.
El mercado secundario ofrece oportunidades interesantes, especialmente para modelos descatalogados o ediciones especiales agotadas. Plataformas como Chrono24 proporcionan sistemas de pago seguro y verificación del vendedor. Mi consejo: busca siempre vendedores con historial largo y valoraciones positivas, y exige juego completo (caja, documentación, tarjetas) para proteger tu inversión.

Hesalite o zafiro: el eterno debate
Esta es probablemente la decisión más personal que tendrás que tomar. El cristal Hesalite (plexiglás) es el mismo material que llevaban los astronautas. Se raya con facilidad, pero esos arañazos se pulen fácilmente con pasta de pulir específica como la Polywatch. Tiene un brillo cálido, orgánico, que muchos coleccionistas consideran parte esencial del carácter del Moonwatch.
El cristal de zafiro es prácticamente irrayable, ofrece una legibilidad cristalina y en la versión «sandwich» permite ver el calibre por el fondo de caja. Es la opción más práctica para uso diario intensivo. En mi experiencia, quienes compran Hesalite suelen ser entusiastas que valoran la autenticidad histórica, mientras que quienes eligen zafiro priorizan la practicidad. Ambas opciones son perfectamente válidas.
Talla y ajuste
Los 42 mm del Moonwatch Professional pueden parecer grandes sobre el papel, pero gracias al diseño compacto de las asas retorcidas, el reloj sienta bien en muñecas desde 17 cm de circunferencia en adelante. Si tu muñeca es más fina, el Speedmaster ’57 con sus 40,5 mm o el Speedmaster 38 son alternativas que respetan la estética del cronógrafo sin resultar excesivas.
Mi recomendación es probarlo en tienda antes de decidir. La sensación en la muñeca es algo que no puede transmitirse con fotos, y un buen distribuidor te dejará probar varias referencias sin compromiso. Un reloj de este calibre merece que le dediques una visita presencial.
Verificación de autenticidad
Si compras de segunda mano, verifica siempre el número de serie grabado en el fondo de caja y contrástalo con la documentación. Comprueba que el logotipo Omega y la estrella aplicada en la esfera estén nítidamente definidos. El peso del reloj debe sentirse sólido y consistente. Si tienes dudas, cualquier servicio técnico oficial de Omega puede verificar la autenticidad por un coste reducido. La guía del Rolex Submariner también ofrece consejos sobre autenticación que aplican a cualquier reloj de lujo.
Mantenimiento y cuidados esenciales
Como relojero con casi dos décadas de experiencia en taller, puedo decirte que el Omega Speedmaster es un reloj notablemente fiable si le dedicas un mantenimiento adecuado. Estos son los puntos fundamentales que debes tener en cuenta.
La revisión completa (overhaul) debe realizarse cada 5 a 7 años según las condiciones de uso. Esta revisión incluye desmontaje total del movimiento, limpieza por ultrasonidos, sustitución de juntas, lubricación de todos los rubís y puntos de fricción, regulación del calibre y prueba de estanqueidad. En un servicio técnico oficial de Omega, el coste ronda los 500-700 euros para un Moonwatch con calibre manual.
La resistencia al agua de 50 metros del Moonwatch Professional es suficiente para salpicaduras y lluvia, pero no está diseñada para natación ni inmersión. Si quieres un Speedmaster para actividades acuáticas más exigentes, tendrás que buscar referencias específicas con mayor estanqueidad. Recuerda que las juntas de goma se degradan con el tiempo independientemente del uso, así que no confíes en la resistencia al agua de un reloj que no ha sido revisado en años.
Para la limpieza diaria, un paño de microfibra es suficiente para mantener la caja y el brazalete en buen estado. Para limpiezas más profundas del brazalete de acero, agua tibia con jabón neutro y un cepillo de dientes suave hacen maravillas. Evita productos químicos agresivos y nunca sumerjas un reloj si no tienes certeza de que sus juntas están en buen estado.
El cristal Hesalite, como mencioné antes, se pule fácilmente con Polywatch. Aplica una pequeña cantidad con un bastoncillo de algodón y frota en movimientos circulares durante un par de minutos. Los arañazos superficiales desaparecerán por completo. Es uno de esos placeres sencillos de la relojería: devolver el brillo al cristal de tu Speedmaster con tus propias manos.
Si el reloj se detiene porque olvidaste darle cuerda, no fuerces la corona. El mecanismo de carga manual del Speedmaster tiene un tope físico que notarás cuando el muelle real esté completamente tensado. Normalmente, necesitarás entre 30 y 40 vueltas de corona para una carga completa desde parado. Establece una rutina: yo le doy cuerda cada mañana mientras tomo el café. Es un ritual que forma parte de la experiencia.
Inversión y revalorización: ¿merece la pena?
No soy partidario de comprar relojes exclusivamente como inversión; creo firmemente que un reloj debe comprarse para disfrutarlo. Dicho esto, sería irresponsable ignorar la realidad del mercado, y la realidad es que el Omega Speedmaster ha demostrado ser un activo que retiene su valor de forma consistente.
Los modelos que mejor se han revalorizado históricamente son las ediciones limitadas y las referencias descatalogadas. El Speedmaster «Silver Snoopy Award» 50 aniversario, por ejemplo, se lanzó en 2020 con un precio de catálogo cercano a los 9.600 euros y ha llegado a cotizarse por encima de los 30.000 euros en el mercado secundario. Son casos excepcionales, pero ilustran el potencial de ciertos modelos.
El Moonwatch Professional estándar tiene una depreciación moderada: un modelo comprado nuevo por 6.900 euros puede encontrarse en el mercado de segunda mano por unos 5.500-6.000 euros tras dos o tres años de uso cuidado. Esto representa una pérdida de valor del 13-20%, considerablemente menor que la depreciación media de otros bienes de consumo de lujo.
Los factores que más influyen en la retención de valor son: mantener el juego completo (caja, documentación, tarjetas de garantía), realizar las revisiones en el servicio técnico oficial, evitar modificaciones no autorizadas y conservar el brazalete y las piezas originales. Un Speedmaster con historial de servicio documentado se vende significativamente más rápido y a mejor precio que uno sin papeles.
Mi consejo profesional: si quieres un Speedmaster que maximice su potencial de revalorización, presta atención a las ediciones limitadas con temática espacial, especialmente las vinculadas a misiones Apollo concretas. La conexión con la exploración espacial es el activo emocional más poderoso del Speedmaster, y los coleccionistas pagan un sobreprecio considerable por ella.
Para recordar
- Elige el calibre 3861 sobre el antiguo 1861: obtienes certificación METAS y 50 horas de reserva de marcha
- Programa una revisión completa del movimiento cada 5 a 7 años en servicio técnico Omega
- Conserva siempre el juego completo (caja, documentación, tarjetas) para proteger el valor de reventa
- Para muñecas de menos de 17 cm, valora el Speedmaster ’57 de 40,5 mm como alternativa al Moonwatch de 42 mm
- El cristal Hesalite se restaura fácilmente con Polywatch; el zafiro es mejor para uso diario intensivo
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un Omega Speedmaster nuevo en 2026?
El precio de entrada para un Omega Speedmaster Moonwatch Professional con calibre 3861 se sitúa en torno a los 6.300 euros con correa de piel y alrededor de 6.900 euros con brazalete de acero. Las versiones con cristal de zafiro y fondo transparente suman entre 600 y 800 euros adicionales. Los modelos en metales preciosos y las ediciones limitadas pueden superar fácilmente los 15.000 euros. En el mercado de segunda mano, es posible encontrar modelos con el calibre 1861 desde unos 4.200 euros en buen estado.
¿El Omega Speedmaster es sumergible?
El Moonwatch Professional tiene una resistencia al agua de 50 metros (5 ATM), lo que lo hace apto para salpicaduras y lluvia, pero no está recomendado para natación ni buceo. Esta limitación se debe a su diseño original como instrumento espacial, no acuático. Las pulsadoras del cronógrafo no cuentan con protección reforzada contra la entrada de agua. Si necesitas un cronógrafo Omega sumergible, el Seamaster Planet Ocean Chronograph ofrece resistencia de hasta 600 metros.
¿Cada cuánto tiempo hay que dar cuerda al Speedmaster Moonwatch?
El Moonwatch Professional con calibre 3861 tiene una reserva de marcha de 50 horas, lo que significa que desde una carga completa funcionará poco más de dos días sin intervención. Lo ideal es darle cuerda una vez al día, preferiblemente a la misma hora, para mantener una amplitud constante del volante y, por tanto, una mejor precisión. Se necesitan entre 30 y 40 vueltas de corona para una carga completa. Notarás un tope físico cuando el muelle real esté completamente tensado.
¿Merece la pena comprar un Speedmaster de segunda mano?
Absolutamente. El Omega Speedmaster es un reloj extremadamente bien construido que, con el mantenimiento adecuado, dura generaciones. Comprar de segunda mano permite acceder a referencias descatalogadas, ediciones especiales agotadas y precios más accesibles. La clave está en comprar a vendedores verificados, exigir documentación completa y verificar la autenticidad del número de serie. Plataformas como Chrono24 ofrecen sistemas de pago con protección al comprador que reducen significativamente el riesgo.
¿Qué diferencia hay entre el cristal Hesalite y el zafiro en el Speedmaster?
El Hesalite es el cristal original, un tipo de plexiglás con un aspecto cálido y ligeramente abombado. Se raya con facilidad pero se pule sencillamente con Polywatch. Es la opción que eligen los puristas y los amantes de la historia del Moonwatch. El zafiro es prácticamente irrayable, ofrece una transparencia superior y en la versión con fondo de caja transparente permite admirar el calibre. Es la opción más práctica para el día a día. Ambas versiones montan el mismo calibre 3861 y ofrecen idénticas prestaciones mecánicas.
¿El Omega Speedmaster se revaloriza con el tiempo?
El Moonwatch estándar experimenta una depreciación moderada del 13-20% en los primeros años, menor que la media del sector del lujo. Las ediciones limitadas y modelos descatalogados pueden revalorizarse significativamente: el Speedmaster Silver Snoopy Award, por ejemplo, triplicó su precio de catálogo en el mercado secundario. La retención de valor depende de conservar la documentación completa, mantener el reloj revisado por servicio técnico oficial y evitar modificaciones no originales.
Relojero y periodista especializado en relojería con 18 años de experiencia. Antiguo horloger en un taller madrileño de prestigio, Carlos colabora con revistas especializadas desde 2008. Coleccionista de Seiko vintage, analiza cada reloj con el ojo crítico de quien los ha desmontado y remontado miles de veces.
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